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FaceApp vs Realidad : 5 tips sencillos para prevenir el envejecimiento

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¿No te ha pasado que te levantas a mitad de la noche para ir al baño, con los ojos todavía medio cerrados, tratando de enfocar pero sin muchas ganas de despertarte del todo? En eso te miras al espejo y ¡zas! Una imagen de FaceApp ahí mismo, delante tuyo, en vivo y en directo, a todo color, en full HD... 15 años más vieja.  

O tal vez te haya sucedido que vas caminando por la calle sintiéndote hermosa, con los pelos sueltos y en movimiento, con un soundtrack de esos que vuelven una película cualquiera en LA película, y de pronto pasas al lado de un edificio con grandes vidrios exteriores (esos que se ven como espejos) y no aguantas las ganas de mirar tu reflejo y ¡zas zas!, FaceApp otra vez. Súbitamente la música se detiene, el pelo se mete en tu boca y hasta te tropiezas de la sorpresa. Y es que lo que ves en el reflejo, a veces no coincide con la imagen de ti misma que tienes en la cabeza.

Entiendo que el tiempo pasa, que la cosa cambia, que la piel conoce los principios de la gravedad, que algunas zonas se vuelven arenas movedizas, pero ¿tenía que pasarme a mi?. ¡Si! Me pasa a mi, te pasa a ti y les pasa a todos. Es inevitable e impostergable. Pero crecer no tiene que ser algo malo y eso solo depende de ti. Hacer las cosas bien para sentirte a gusto contigo, para envejecer bonito, digna, para no asustarte cuando te ves reflejada en una vitrina, para que la imagen que tienes de ti en tu cabeza sea, en el espejo, igual de potente y satisfactoria que en tu corazón, no debe ser algo terrible, por el contrario, solo se trata de cuidarte y tratarte con mucho cariño. Porque te lo mereces. 

1. Tomar abundante agua

Hidrátate a lo largo de tu día , pero con agua pura, no con bebidas azucaradas (no por ser líquido , es lo mismo). El agua ayuda a que tu cuerpo elimine toxinas, hagas una mejor digestión y contribuye a que tu piel esté  joven por más tiempo.

2. Come sano, come rico, come bien

Una dieta balanceada es lo mejor que puedes darle a tu cuerpo. Frutas y vegetales aportan fibra y azúcares buenos, también vitaminas y antioxidantes. No te olvides de incluir la proteína, las menestras,  cereales y un poco de carbohidrato que siempre es necesario.

Olvídate de las frituras, las grasas y los alimentos empacados llenos de preservantes, colorantes y saborizantes artificiales, que sólo le hacen daño a tu cuerpo. 

3. Descansa

Es verdad que tienes que salir a trabajar, ser mamá, (a veces también papá), cumplir con tus responsabilidades de adulto, asegurarte que tus niños coman, jueguen y sobre todo sean felices y cuando al fin terminaste con todo eso y la casa está en silencio, llega el momento de terminar de ver tus series en Netflix, porque cuando todos duermen en casa es tu momento y no lo puedes dejar pasar. 

Pero lo cierto es que tu cuerpo necesita (además de combustible para funcionar) un descanso reparador de no menos de 6 horas por día, que te permita recuperar la fuerza para continuar con el training de una madre moderna.  


4. Ejercítate

¡Un , dos, un, dos, un, dos! Si menos arenas movedizas y más firmeza en tu cuerpo quieres, ejercitarte debes. Existen gran cantidad de posibilidades de las que puedes elegir, según tus gustos, tus necesidades y tu bolsillo:Correr, Yoga, Box, Muay Thai, Baile, CrossFit, Pilates, Futboll, Volley, Personal Training, etc. Tú decides qué quieres y qué puedes, lo importante es empezar y no parar. El ejercicio le hace bien a tu cuerpo, pero también mejora la autoestima y tu condición emocional.

5. Diviértete (Sí, diviértete mucho)

Así como el ejercicio es bueno para el cuerpo y la mente, ser felíz, también lo es.

No hay nada más bueno que reír a carcajadas hasta hacerte la pila y aquí depende de lo que a ti te haga felíz, como por ejemplo: jugar a darte volantines con tus hijos en el parque, o bailar en la sala de tu casa poniendo uno de esos foquitos discotequeros en la lámpara y armarte un tonazo en el que no hay roche a la hora de mover el esqueleto. Tal vez lo tuyo sea juntarte con tus amigos de toda la vida a tomar un vino o quedar con las chicas para contarse todo y ponerse al día con las nuevas más interesantes, o quizá prefieras colorear mandalas en una tarde tranquila y silenciosa, mientras tus hijos hacen pequeñas grandes obras de arte con sus manitos amorosas y sus materiales de trabajo.

Sea lo que sea que te haga  felíz, ¡hazlo!

Finalmente, aprende a asumirte bien. No es que quiera ser una pincha globos, cuidarse ayuda, pero la genética es como una “Tómbola Tom Tom Tómbola” y si no te tocó... ya perdiste.